Evasión de noticias: problema democrático

Las personas están evitando las noticias

La evasión de noticias ocurre cuando las personas, por iniciativa propia, deciden evitar o reducir la cantidad de informaciones que consumen diariamente. Este fenómeno se ha vuelto más común en los últimos años y puede tener diversas causas. Por ejemplo, cada vez más personas perciben las noticias como deprimentes, irrelevantes o difíciles de entender, lo que las lleva a evitar informarse a través de este medio. Otras razones pueden ser la sensación de impotencia que generan las noticias, ya que las personas consideran que no pueden hacer nada para solucionar o cambiar un problema que ven al informarse, por lo  que deciden no exponerse a él. El ritmo acelerado de la vida moderna, combinado con las responsabilidades diarias, también pueden ser algunas de sus causas.

Este fenómeno no sólo está relacionado con las personas que evitan las noticias por completo, sino también con aquellas que lo hacen de manera selectiva, es decir, que eligen sólo ciertos tipos de noticias o limitan el tiempo que le dedican a seguirlas. Según un reportaje de la BBC, esto suele ocurrir porque el contenido es percibido como negativo o sobrecargado, especialmente en un contexto donde la información está disponible de forma instantánea las 24 horas del día. 

El informe Digital News Report, publicado por el Reuters Institute y la Universidad de Oxford, indica que la evasión de noticias ha aumentado en los últimos años. Según esta investigación, 4 de cada 10 personas evitan frecuentemente seguir las informaciones. Esta actitud la toman, principalmente, personas jóvenes y mujeres. Se espera que con el paso de los años este problema siga creciendo y que la actividad de informarse se vuelva cada vez menos atractiva para las audiencias. 

El caso costarricense

En Costa Rica, aunque la mayoría de la población muestra interés por informarse, también existe una parte que evita o se desconecta de las noticias. Comprender más sobre esta práctica es clave para entender el ecosistema mediático nacional y para, eventualmente, trabajar en la confianza que las personas le tienen a los medios de comunicación.

Un punto de partida para comprender esta realidad es medir cuánto interés despiertan las noticias en la ciudadanía. De acuerdo con la Encuesta sobre Libertad de Expresión y Confianza en Medios de Comunicación del PROLEDI y el CICOM, en Costa Rica el 68% de las personas afirma que las noticias le interesan “mucho” o “algo”, mientras que el 32% señala poco o ningún interés.

Este interés varía según el tipo de contenido. Las informaciones sobre economía y sucesos son las que más atención despiertan, seguidas por los deportes y los espacios de opinión. En cambio, la política y el entretenimiento figuran entre los temas que generan menor conexión con la audiencia. 

Otro dato relevante es que, en 2025, la mayoría de personas consumió igual o más cantidad de noticias que en 2024. 

Este estudio del PROLEDI también ha medido cuántas personas en Costa Rica evitan las noticias. En los últimos años, el dato ha variado sin una tendencia clara: en 2023 la evasión fue del 45,9%, en 2024 subió al 52,2% y en 2025 bajó nuevamente al 39%. Este comportamiento cambiante muestra que el interés y la relación de la ciudadanía con la actualidad es complejo y puede estar cambiando debido a factores de distinta índole.  

Las razones por las cuales las personas evitan las noticias en el país son variadas, no obstante, entre los principales motivos las personas señalan que son amarillistas (22,6%), violentas (18,6%) o que les afectan emocionalmente (17,4%). En síntesis, predomina un cansancio frente a contenidos que se perciben como negativos o perturbadores.

La evasión de noticias es importante porque tiene implicaciones para las sociedades democráticas. Una ciudadanía menos informada puede estar menos preparada para participar en decisiones cívicas y políticas. Este hecho particular se agrava si consideramos el contexto actual, donde los procesos electorales y sociales se desarrollan bajo una gran cantidad de contenidos desinformativos circulando en redes sociales. La respuesta a cómo se lucha contra esta práctica aún no está clara del todo debido a lo reciente del fenómeno. No obstante, los medios de comunicación juegan un papel central en ella.

Tanto los medios de comunicación, como las empresas que los administran, deben buscar alternativas creativas que permitan hacer las noticias no solo más accesibles y menos negativas, sino también más cercanas y relevantes para las personas. Son los medios y quienes trabajan en ellos ejerciendo el periodismo los que deben además plantear mecanismos o rutas de acción para volver a ser confiables para la mayoría de la población. Si no se recupera esa confianza, es poco probable que se pueda luchar contra este fenómeno.