Concentración y convergencia

¿Qué es la concentración de medios?

La concentración mediática de la propiedad ocurre cuando un reducido número de empresas controlan, en distintos niveles y a través de diferentes mecanismos, una gran parte de los medios de comunicación de un país o una región. Según la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) este fenómeno afecta la pluralidad y diversidad informativa, ya que menos actores tienen la capacidad de determinar qué información se difunde y cómo se presenta al público.

La concentración en medios también puede manifestarse de diversas formas, más allá del control directo de la propiedad. Por ejemplo, existe concentración de audiencias cuando una porción significativa del público consume información proveniente de un grupo limitado de fuentes, lo que amplifica su influencia en la agenda pública. Asimismo, la concentración en la publicidad ocurre cuando los ingresos, tanto de pauta estatal como comercial, se canalizan principalmente hacia unos pocos grupos mediáticos, afectando la sostenibilidad de medios pequeños o independientes.

Este escenario tiene consecuencias relevantes para la democracia. Una alta concentración mediática puede reducir la diversidad de enfoques y opiniones disponibles para la ciudadanía, limitar la cobertura de temas de interés público y debilitar la fiscalización del poder político y económico. Cuando los medios responden a estructuras empresariales altamente concentradas, aumenta el riesgo de que los contenidos se alineen con intereses particulares, en detrimento del derecho de la población a recibir información plural, equilibrada y de calidad.

Además, en contextos de transformación digital, la concentración no solo se reproduce, sino que puede intensificarse. Las plataformas digitales tienden a favorecer a los actores con mayores recursos económicos, capacidad tecnológica y alcance publicitario, reforzando desigualdades preexistentes en el ecosistema mediático. Por ello, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil subrayan la importancia de contar con marcos regulatorios y políticas públicas que promuevan la competencia, la diversidad de medios y el pluralismo informativo como pilares de una comunicación democrática.

De pocas a menos manos: el caso de Costa Rica

En Costa Rica, el sistema de medios presenta una tendencia a la concentración de la propiedad. Esta tendencia se ha intensificado en las últimas décadas con la compra, venta y fusión de diversos medios de comunicación, así como con la consolidación de grandes grupos económicos del sector. Aunque este fenómeno ha fortalecido la capacidad financiera de algunas empresas y ha generado cierto dinamismo en el mercado, lo cierto es que también ha tenido consecuencias negativas para la práctica y la institución del periodismo.

Por ejemplo, esta tendencia ha provocado la desaparición de noticieros, la disminución de la oferta noticiosa, la reducción de fuentes de empleo local, el cierre de medios de comunicación temáticos o de nicho y la limitación de oportunidades de crecimiento profesional en el ámbito de la comunicación, ya que cada vez más medios dependen de una sola entidad corporativa. Es decir, cada vez hay menos patrones para quienes ejercen el periodismo. 

Esta tendencia a la concentración que se observa en el mercado de la radio, la prensa y la televisión se repite en el mercado de la TV por suscripción o televisión “por cable” como se le conoce popularmente en Costa Rica. En este tema, una investigación del PROLEDI alertó en 2022 sobre la disminución de empresas cableras en el país, y sobre cómo este hecho, sumado a la inexistencia de ciertas reglas para garantizar un pluralismo mínimo en el mercado, puede conllevar  situaciones lesivas para la libertad de expresión.

En cuanto a la publicidad, el mercado también presenta una tendencia a la concentración.  Como lo han demostrado las investigaciones realizadas por el PROLEDI, en Costa Rica un pequeño número de medios grandes atrae la mayor parte de los ingresos publicitarios, lo que les da un control significativo sobre el contenido y la viabilidad económica de los medios más pequeños. Esta situación se ha mantenido a lo largo de los últimos años, inclusive durante el actual Gobierno de Rodrigo Chaves Robles, un mandatario que ha reiterado públicamente y a lo largo de toda la legislatura un discurso de supuesta “democratización de la pauta” que, a la luz de los datos, no tiene sustento ni fundamento en la realidad. 

Investigaciones relevantes

Concentración y transnacionalización de medios en Costa Rica: Caso Albavisión 

Concentración mediática, convergencia y grupos económicos de la comunicación en Costa Rica

De pocas a menos manos: la concentración de medios en Costa Rica entre 1990  y 2017